Vicente F. Muñoz

Del estudio del comportamiento humano al universo de los perfumes

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Todo comenzó con una pregunta

¿Por qué dedicamos tanto tiempo a estudiar lo que expresan nuestros gestos, nuestra mirada o nuestra voz y prestamos tan poca atención al olfato?

Esta pregunta surgió durante mis años de formación en comunicación no verbal y acabó orientando mi trayectoria hacia un campo que, hasta entonces, apenas había explorado: la perfumería.

Soy Vicente F. Muñoz, reseñador de perfumes y creador de Crónicas Olfativas. Mi interés por las fragancias tiene su origen en el estudio de la psicología y del comportamiento humano.

Desde mis primeros acercamientos a estas disciplinas, me intrigaba comprender cómo expresamos nuestras emociones y cómo interpretamos las de los demás. Estudié las expresiones faciales, los gestos, la postura corporal y otros aspectos de la comunicación que intervienen en nuestras relaciones cotidianas.

Con el propósito de profundizar en estos conocimientos, cursé el Máster Universitario en Comportamiento no Verbal y Detección de la Mentira, impartido por la Universidad Miguel Hernández y la Fundación Behavior & Law.

Posteriormente amplié mi formación con el International Certificate in Evaluating Truthfulness and Credibility Course y el International Certificate in Emotional Skills and Competencies Course, impartidos por D’Arte Coaching y Formación, representante de Paul Ekman Group en España.

También realicé el Curso de Perfeccionamiento Universitario en Grafopsicología: Análisis del Comportamiento Escrito, de UDIMA y la Fundación Behavior & Law.

Durante aquella etapa descubrí que cuanto más estudiaba el comportamiento humano, más preguntas surgían sobre la forma en que percibimos a quienes nos rodean.

Una de ellas estaba relacionada con un sentido al que apenas había prestado atención hasta entonces.

El olfato, una ausencia que despertó mi curiosidad

En comunicación no verbal se estudian habitualmente las expresiones faciales, los gestos, la postura, la apariencia, la oculésica, el paralenguaje, la proxémica y la háptica.

Al revisar estos canales, me llamó la atención la escasa presencia del olfato en los contenidos que había estudiado.

Me parecía una ausencia significativa. Los olores forman parte de nuestra experiencia cotidiana y mantienen una relación estrecha con la memoria y las emociones.

Todos conocemos esa sensación: percibimos un aroma y, casi de inmediato, recordamos un lugar, una persona o una situación que creíamos olvidada. A veces basta un olor familiar para recuperar detalles que llevaban años fuera de nuestra memoria consciente.

Comencé a preguntarme qué papel desempeñaba el olfato en nuestras relaciones y hasta qué punto podía influir en la percepción que tenemos de otras personas.

Aquella curiosidad me llevó a investigar el funcionamiento del sentido olfativo. Poco después empecé a interesarme por las materias primas aromáticas, la composición de las fragancias y la manera en que percibimos sus diferentes acordes.

La perfumería apareció así en mi vida como una continuación de mis estudios sobre la percepción humana.

Aprender a comprender un perfume

A medida que profundizaba en este campo, descubrí que reconocer las notas de una fragancia era solo una pequeña parte de su evaluación.

Me interesaba comprender cómo se construye una composición, qué función desempeñan sus materias primas y cómo cambia su olor desde la aplicación hasta las últimas fases de su evolución.

Decidí ampliar mis conocimientos mediante formación especializada.

Realicé el Curso Experto Evaluador en Cosmética y Perfumería con Sandra Iruela, de Sandir. Posteriormente cursé el Curso Experto en Perfumería y el Curso Anual de Perfumería con Elena del Valle, de Formación Perfumes. También participé en el Curso de Creación Lujo del Patio de los Perfumes, en Granada.

Estas experiencias me permitieron conocer diferentes aspectos de la evaluación y la creación de fragancias, desde las características de las materias primas hasta el desarrollo de una composición olfativa.

Con el tiempo fui definiendo mi propia manera de analizar perfumes.

Me interesa su construcción técnica, pero también la experiencia de quien los utiliza. Un análisis puede describir la evolución de una fragancia, su proyección o su longevidad; aun así, la percepción personal sigue teniendo un papel importante.

Por eso considero necesario observar con atención, comparar resultados y explicar al lector qué he percibido y en qué condiciones.

La formación me proporcionó herramientas para comprender mejor los perfumes. La evaluación práctica me permite seguir poniéndolas a prueba.

Por qué nació Crónicas Olfativas

La idea de crear Crónicas Olfativas surgió de una convicción personal: elegir un perfume debería ser una experiencia agradable y accesible, incluso para quienes apenas conocen el lenguaje de la perfumería.

Cuando buscamos información sobre una fragancia, encontramos descripciones de sus notas, campañas publicitarias y opiniones muy diferentes entre sí. Sin embargo, a menudo resulta difícil responder a preguntas bastante sencillas.

¿Cómo huele realmente después de una hora? ¿Mantiene su intensidad durante toda la jornada? ¿Deja una estela perceptible? ¿En qué situaciones puede resultar apropiado?

Y hay otra cuestión que considero especialmente interesante: ¿cómo influye el tipo de piel en el comportamiento de un perfume?

Esta pregunta ocupa un lugar destacado en Crónicas Olfativas y es uno de los fundamentos del Protocolo CO, la metodología de evaluación que he desarrollado para estudiar la evolución y el rendimiento de las fragancias sobre distintos tipos de piel.

A través de este procedimiento presto atención a aspectos como la longevidad, la proyección, la estela y los cambios olfativos que se producen después de la aplicación.

Soy consciente de que una evaluación no puede eliminar la subjetividad. La percepción de los aromas varía entre personas y el rendimiento de una fragancia depende de diferentes condiciones.

Por eso procuro explicar mis observaciones con claridad, distinguir los resultados de mis impresiones personales y evitar conclusiones que no pueda justificar.

En Crónicas Olfativas encontrarás reseñas de perfumería nicho y comercial, análisis técnicos y contenidos divulgativos dirigidos tanto a quienes empiezan a descubrir este mundo como a quienes llevan años explorándolo.

Mi mayor satisfacción es saber que una evaluación ha ayudado a alguien a comprender mejor una fragancia o a elegir un perfume con el que realmente se siente a gusto.

Mi mochila olfativa

Hay una parte de mi relación con los perfumes que permanece fuera de las evaluaciones y de los cursos de formación.

Me gusta viajar y descubrir los olores que acompañan a cada lugar. Algunos aparecen en un mercado, en una calle o al entrar en un pequeño establecimiento. Otros proceden de una planta, una madera o una materia prima que hasta entonces solo conocía por su nombre.

A esa costumbre de prestar atención a los aromas durante mis viajes la llamo mi mochila olfativa.

No se trata únicamente de buscar nuevos perfumes. Me interesa reconocer los olores cotidianos, relacionarlos con lo que estoy viviendo y recordar cómo cambia nuestra percepción de un lugar a través de ellos.

Esa curiosidad sigue acompañándome cuando regreso a casa y vuelvo a evaluar una fragancia.

Todavía encuentro aromas que me desconciertan, composiciones que me obligan a revisar una primera impresión y preguntas para las que necesito seguir buscando respuestas.

Es una de las razones por las que continúo estudiando perfumería.

Una invitación a descubrir

Crónicas Olfativas reúne buena parte de lo que he aprendido a lo largo de mi trayectoria y refleja mi manera de acercarme al mundo de los perfumes.

Quiero que sea un espacio donde puedas encontrar información útil, conocer cómo se comportan las fragancias sobre la piel y comprender los criterios que hay detrás de cada evaluación.

No espero que compartas todas mis impresiones. De hecho, una de las cosas que encuentro interesantes en la perfumería es comprobar cómo una misma fragancia puede despertar percepciones diferentes.

Lo que sí espero es que mis análisis te ayuden a desarrollar tu propio criterio y a disfrutar del proceso de descubrir un perfume.

Te invito a recorrer Crónicas Olfativas, explorar sus reseñas y conocer el Protocolo CO.

Al fin y al cabo, las notas de una fragancia nos ofrecen una primera descripción. Lo que sucede después, cuando el perfume evoluciona sobre nuestra piel, es lo que merece una observación más detenida.

Vicente F. Muñoz
Creador y reseñador de Crónicas Olfativas

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